PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS
SE PUEDE SER LUZ
SE PUEDE SER LUZ
Todos han experimentado que al entrar en un espacio abierto o en uno cerrado donde hay obscuridad, al encender un cerillo, una lámpara, una linterna, un foco, la obscuridad desaparece y dependiendo de la intensidad de la luz que emana de lo usado, la obscuridad se esfuma con mayor o menor grado, pero desaparece.
En los inicios de los tiempos
cuando no había nada, solo vacío, desorden y obscuridad lo primero que se hizo
fue la luz. Se separó las tinieblas de la luz; no se niega la existencia de la
obscuridad como tampoco de la luz.
Esta luz no es la emanada por el
astro mayor de la galaxia. La luz del sol produce sombra; de hecho, en la zona
andina los habitantes de siglos atrás conocían el recorrido de éste, veían la
sombra que proyectaba usando la chacana y establecían los momentos apropiados
de siembra y cosecha. En el solsticio el
día, es decir la luz, es el más largo del año.
Una de las funciones del sol es
señalar las estaciones en el año. Sin sol no sería posible la vida porque el
sol ilumina, en las tinieblas no se produce vida.
No habrá persona alguna que no se
agrade con la luz; la vida misma requiere de ésta. Pero entonces, ¿qué pasa con
las tinieblas cuya presencia no se puede ignorar? ¿Acaso coexisten?
Las tinieblas se asocian con la
noche mientras la luz con el día. Efectivamente, el día tiene luz mayor o menor
de acuerdo a la estación y la noche tiene obscuridad cuya duración también
depende de la estación. Pero hay que recordar que éstas son producidas por la
rotación de la tierra alrededor del sol, es decir que responden a una realidad
visible y científica.
La luz a la que se hace
referencia anteriormente no corresponde a la presencia del sol que como astro
fue creado luego de la separación de la luz y las tinieblas; éstas en términos
de la moral, son el bien y el mal, lo bueno y lo malo. En el diseño original
del Creador, las tinieblas y la luz fueron apartadas. El bien y el mal no
pueden convivir.
La desobediencia a la instrucción
de Dios de no comer del árbol del bien y del mal provocó que las tinieblas
cubrieran a los dos seres Adán y Eva, quienes en ese espacio designado para su
vivir el mismo que debía expandirse, interactuaban con Jehová de manera física
y espiritual. Eran los primeros seres de luz. Dios insufló de su espíritu en
Adán y por tanto en Eva.
Al cubrir las tinieblas el actuar
de Adán y Eva se provoca la imposibilidad de que puedan continuar comunicándose
con el Creador como solían hacer. De hecho, la situación de perfección en la
que vivían fue interrumpida. La serpiente fue maldecida para que se arrastre en
el polvo. Se produce enemistad entre la descendencia de la serpiente, y la
descendencia de la mujer. A partir de Eva las mujeres tendrían partos con dolor
multiplicados, el hombre se enseñorearía de ella. Mientras Adán tendría que
labrar la tierra para comer y la tierra le produciría cardos y espinas.
El estado de perfección, de luz
completa, donde no había sombra, se entenebrece ante la decisión de querer
tener el conocimiento total de Dios sobre el bien y el mal, la luz y las
tinieblas. Su desnudez, es cubierta con
piel y son arrojados del espacio que les fue designado.
¿Quería significar que el ser
humano permanece en tinieblas hasta estos tiempos? La mentira, el deshonor, el
crimen, la deshonestidad, la idolatría, la avaricia, la codicia, la perversión
sexual, la drogadicción, el temor, ¿son manifestaciones de la obscuridad?
Para responder a estas preguntas
es necesario reflexionar en que Dios es amor, Él es el amor y con amor y por
amor creó y formó a los dos primeros seres que gozaban de su presencia y
disfrutaban de todo el bien estar con el que les proveyó.
La situación de tenebrosa
obscuridad no física pero espiritual en la que quedaron Adán y Eva y con ellos
toda la raza humana, no podía permanecer por siempre. Hace más de 2021 años llega al planeta
tierra, el cual fue destinado por Dios a ser habitado, un hombre que en su
esencia es hombre y también en su esencia es Dios. Jesús el Cristo, Jesús el
Ungido para que redima de la obscuridad a todo ser humano que le reconozca como
quien El es en verdad, el Unigénito, el uno con Dios Padre Creador. Viene como
luz del mundo, así se identificó a sí mismo. Creer en Él es creer en la luz y
creer en la luz es ser parte de la luz, es ser hijo de la luz.
Maravillosa obra y opción del ser
humano de ser movido de la obscuridad a la luz. Y hay algo más extraordinario
al ser hijo de la luz, se regresa a la vida de eternidad que le fue otorgada a
Adán la misma que perdió por la desobediencia y se traslada al reino de
Jesucristo. Reino que no es físico, es espiritual, y ejerce gobierno.
Siendo que el Creador es amor, y
es luz, todo aquello mencionado anteriormente como la mentira, el deshonor y
demás, no son manifestaciones del amor. Por amor se protege al otro, se sirve
al otro, se es decente, no se guarda rencor, no se ensalza uno mismo.
Hay una decisión fundamental que
cada persona debe tomar, ser de la luz o ser de las tinieblas. ¿Cuál es la suya?
MLJ